Historia de un Amor Eterno (Narración de Bree)
Nuestra estrella más preciada se oculta en el horizonte, en este momento me siento llena de vida otra vez, la esencia que crepita a mi alrededor me devuelve el brillo que fui dejando en el transcurso del día. Aquí sentada junto a mi ventana observo al imponente invicto irse a su descanso. El aire se enfría de a poco, y la primer estrella se asoma en el firmamento. Creo que he empezado a extrañarlo, solo ha pasado un mes desde que partió, pero mis momentos sin él son como la eternidad en el olvido, duele, pero es un dolor hermoso, me hace sentir viva y de cierta forma también siento que hay alguien ahí afuera que piensa en mi, que ha caminado estas tierras por mi.
Quisiera recordar algo de mi pasado, me he movido demasiado, Sigfried corre por el jardín con los otros niños, ha crecido mucho y se ha vuelto fuerte, un media casta muy poderoso, quién diría que ha sido producto de la maldición de los Malfeos, y que, más allá de eso, no puedo dejar de amarlo.
En estos últimos días un sentimiento me ha invadido, una suerte de tristeza y melancolía se fusionaron y llenaron mis pensamientos de dudas que no puedo despejar. Me he sentido en sueños, como reflejada en un espejo manchado por el tiempo, pero la imagen que allí veía no era yo realmente, era alguien más. Los dolores de cabeza se potencian con el paso del tiempo y vienen a mi recuerdos intermitentes, mi madre, mi padre, y allí veo a alguien más, una niña triste, una niña llora, una niña que no soy yo, pero ella es idéntica a mi.
Han pasado muchos años desde aquel entonces, desde que desperté una mañana en un templo que rendía culto a los espíritus, una sacerdotisa cuidaba mis sueños, yo estaba vestida con las ropas que ahora reconozco como de la nobleza en la Isla Bendita, y ella hablaba un idioma que forzosamente tuve que aprender. No recordaba nada, ni mi nombre, ni mi edad, ni quién era, ni cómo había llegado hasta allí, la Sacerdotisa solo dijo en mi idioma: “tú eres Bree, y has sido bendecida por el Invicto”. Sé además de eso, que mis padres intentaron salvarme la vida y murieron en el intento, pero puedo decir orgullosa, que su sacrificio no fue en vano. Ahora quisiera saber qué más hay detrás de mi pasado, ¿quién fui?, ¿dónde nací?, ¿Quiénes fueron los que me criaron?, ¿en qué momento exalté?. Desearía poder recordar algo de mi tercera vida, pero solo recuerdo con nitidez la primera, todo lo demás se vuelve confuso. Solo sé que hay alguien allí, en mi mente, en mis sueños, una niña que espera ser encontrada, debo viajar, cuando él regrese, partiremos juntos.
Me ha salvado la vida de tantas maneras que no puede imaginar, he sido cruel al negar su amor en el principio, pero no podía, tuve miedo, sentí que lo había traicionado y que nada enmendaría mi error… he sufrido las penas de la muerte, quizás sea por eso, quizás tema que todo a mi alrededor se vuelva a desbaratar, que mi vida pierda su rumbo, pero esta vez no quiero permitirlo, el tiempo me ha enseñado muy bien… Ya no me esconderé a la sombra de nadie, solo quiero estar orgullosa de mi misma.
El caos ha hecho cosas extrañas en mi, pero he aprendido a controlarlas, he aprendido que estos cambios pueden ser utilizados para bien.
No soy ni un lejano eco de la niña que solía ser, de la niña que lo miró a los ojos por primera vez y vio su pasado reflejado en él, de la niña que huyó del amor. Aunque en este momento lo que más me importa es encontrar mi otra mitad, es probable que todo esto sea producto de mi mente, pero, sin embargo, no quisiera perder otra oportunidad, quizás pueda abrir la puerta a ese pasado que olvidé, y a todas las cosas que dejé atrás, quizás haya alguien allí, que pueda decirme lo que quiero saber, que pueda darme las respuestas que estoy buscando. Se torna difícil la vida cuando no tienes un suelo estable en el que sostenerte, y cuando no puedes mirar hacia atrás y decir “esta fue mi vida”…
No importa cuál sea el camino correcto, sé que el Invicto me guiará y siempre estará conmigo, en cada paso que de, él me protegerá, y con la fuerza del amor que me incita a avanzar, de la mano de aquel amor que ha sobrevivido e incluso ha superado la muerte, he de moverme hasta el más recóndito lugar de la creación en busca de mi destino, así será mi vida a partir de ahora, no seré débil nunca más.
Los niños han entrado a la Universidad, escucho una voz familiar que se acerca por el corredor, Sigfried ríe como solo a veces suele hacerlo, la puerta se abre y mis ojos vuelven a encontrar los suyos, una sonrisa quiebra mi rostro, y me lanzo a sus brazos como siempre quiero hacerlo. No necesito dar vuelta a la creación para buscar mi mitad, encarnada en una niña, puesto que mi otra mitad esta aquí, conmigo, y me sujeta fuerte entre sus brazos. Killik rompe el silencio, me observa y susurrándome al oído me dice “te extrañe, mi amada Bree”.
Despejando toda duda, creo que no es importante mi pasado, sino el futuro que construiré contigo… que el Invicto proteja siempre nuestro amor eterno…
El Camino del Descenso (La historia de quien fue Ailune)
Lo que presencie y cambió mi vida hace incontable tiempo respecto a ti, no fue más que otro acto de ignorancia, no fue más que otro acto de favoritismo, de todos esos tantos que hubo y que me hicieron ser lo que soy, o mejor dicho, contribuyeron a ello. Crecimos juntas, tú y yo, Bree, siempre hicimos todo juntas, compartimos un mismo vientre, verte era como mirarme en un espejo, pero ahora tu imagen se volvió borrosa, difusa, no distingo entre la sangre que cae del cielo y la oscuridad que ha invadido el rincón desolado de mi habitación, o quizás el tiempo manchó también mi memoria de alguna manera. Madre y padre siempre te amaron más que ha mi, eso es indudable, haz sido bendecida con cualidades de las que yo carecía (o me hicieron creer que así era…), tus ojos brillaban con una luz que no tiene palabras en estas tierras, al principio siempre compartiste conmigo tus sentimientos, tus dudas, tus penas, éramos la una con la otra un libro abierto, tu lo eras todo para mi, así como yo lo era para ti, pero desde que empezaste a desarrollar tus talentos, desde que nuestros padres vieron en ti la nobleza y el potencial de una inmaculada, hiciste de mi el objeto de tu burla, el suelo de tu comparación, la alfombra bajo tus pies…
Para ellos, para los aledaños a nuestra casa, tenerte era como un pedazo de cielo en la tierra, lástima que los defraudaste a todos, incluso en cierto punto retorcido de mi mente, a mí…
Desde que todos comenzaron a ignorarme, en mis oídos ha resonado una voz, un susurro, un alivio para mi dolor. Al principio no confiaba en lo que traía hacia mi, en las cosas que me decía, en las verdades que me revelaba, pero hoy, hoy que he visto las maravillas de la oscuridad, luego de enceguecerme hace tanto tiempo al verte brillar con la luz del sol, en el momento en que todos vimos como caías en las garras del destino, me he dado cuenta que la voz en mi tenía razón, tu brillantez, el ser la niña prodigio, nos traería problemas a todos…
Debo confesarte que al verte convertida en una anatema, mi cuerpo y mi mente se llenaron de satisfacción, mi alma encontró un alivio para su dolor, por un momento creí que alguien había echado los dados de la suerte a mi favor, pero, como era de esperarse, me había equivocado…
Madre y padre, al verte convertida en lo que eres, un demonio, decidieron salvar tu vida de las manos de la Partida Salvaje y llevarte lejos del hogar en el que compartimos nuestra vida, decidieron darte una oportunidad de vivir que no te merecías... El odio me cegó por completo, la impotencia me estaba asfixiando, mi orgullo estaba más que pisoteado, mi rencor crecía con cada bocanada de aire. Fue entonces cuando mi mente se quebró, y la voz en mi interior resonó con más fuerza que nunca, “yo aliviaré tu dolor” esas fueron sus palabras “te daré prestigio, te daré poder, te daré honor, te daré todo de lo que te han despojado, todo lo que siempre mereciste en esta vida, lo tendrás mas allá de ella, y a cambio tu me servirás, pues a partir de hoy seré tu amo y señor…”.
Es una verdadera pena, hermana, me produce un dolor profundo saber que nuestros padres han muerto por su estupidez, por intentar protegerte, pero eso ya no es de mi incumbencia… he renunciado a este mundo ahora y para siempre, pues no hay alivio aquí para mi dolor, mi irá sanará en las tierras lejanas, mi sed se saciaría cuando sienta el olor de la sangre y algún día volveré por ti… volveré a buscarte, pero por este tiempo, nuestros caminos se han terminado de bifurcar.
Es así como he llegado hasta aquí, hoy, sentada en mi habitación en el palacio de mi Señor, observo el inframundo desde la ventana y mis oídos se endulzan con los bramidos de las almas en pena que el viento helado de estas tierras trae hasta mi. Estigia brilla con incandescencia sepulcral, allí a lo lejos, los fantasmas reptan en el silencio de la noche eterna. El olvido ha devorado mi nombre para siempre, ha consumido el fracaso de humana que solía ser, tu sombra… tu otra mitad. Mi Señor me ha dado consuelo, mi Señor a acariciado mis penas y ha sabido ver en mi lo que nadie jamás pudo ver, lo que represento, lo que valgo, lo que realmente soy y siempre me fue negado. Hoy me he vuelto viuda de mi destino, lo han devorado, se ha quebrado ante mis ojos y los Malfeos me susurran los secretos de la muerte.
Amada hermana, algún día he de encontrarte y he de cambiar el rumbo tu vida así como tú cambiaste el de la mía, quizás me compadezca y pueda mirarte de manera diferente, después de todo, gracias a ti, hoy he llegado más lejos de lo que alguna vez me creí capaz. Dalo por hecho, Bree… que en algún momento fuiste otra, en otra vida, no puedes olvidarte para siempre de lo que te ata a tu mundo, después de todo, tampoco puedes deshacerte de tu propia sombra…
Mi frente permanece en alto, y no encuentro punto de comparación con la mujer que he logrado ser. El odio que me cegó hoy es el motor que mueve mi existencia, y mi paso por este mundo y por la creación no será olvidado jamás.
Mi otra mitad respira el aire puro e inmundo que circunda sobre mi cabeza, y yo de cierta forma le agradezco, porque sin ella yo hoy seguiría en la oscuridad, y el nombre que alguna vez tuve no hubiese sido mencionado nunca mas…
Estas son dos historias de personaje que creé para el juego de rol Exalted, la primera es de una Exaltada Solar (Bree) y la segunda de una Exaltada Abyssal (Ailune, que después fue conocida con el titulo de "La Viuda que Enturbia las Aguas", némesis por naturaleza, dos hermanas gemelas separadas por el destino. Si no estan en la onda rolera es medio complicado entenderlas pero bueno, la idea esta...
Auf Wiedersehen!